UNA MIERDA DE PERSONA2006-11-29 03:33:00
Una de las cotidianidades que se puede observar es la teorización de las situaciones.Llegado un momento nos damos cuenta que hemos vivido todo, en teoría.Cuantos libros, relatos, historias, leyendas y fábulas hemos escuchado y cuantas moralejas hemos sacado: Centenares.Poder sentir lo desgarrador del amor con algún poema de Neruda, por ejemplo, sin nunca jamás haber amado.Poder observar la vida en toda su amargura, soledad y brutalidad con García Márquez, teniendo apenas, que se yo, 17 años.Después de teorizar suficiente nos ponemos soberbios.Vociferamos filosofías de vida, mostramos sabiduría. Llegamos a aconsejar a otras personas.Sin embargo, no deberíamos opinar con tanta propiedad sin haber vivido de hecho aquella experiencia, sensación, sentimiento.Cuanto hemos leído de psicología, cuanto hemos leído de Hermann Hesse y de Demian, de Abraxas y de nuestra parte luminosa y oscura, pero cuando de hecho nos damos cuenta de que tenemos sentimientos perversos comenzamos,